viernes, 27 de febrero de 2015

25. PERSONAJES ESPECIALES

Ayer todo lo tenía; familia, hogar, trabajo y amigos… Hoy solo es un mendigo vagabundo, embargado, despojado de todos sus bienes materiales y desahuciado por las deudas, desterrado por los amorales prejuicios de una sociedad globalizada en descomposición, que amparándose en la impía pulcritud de su sátira eutanasia moral y recatada indigencia emocional, le condena a ser extranjero en su tierra.

Vagabundo de vidas malgastadas, que en las desamparadas vigilias de sus trashumantes noches de madrugadas desiertas de esperanzas, labra sumiso los surcos de baldías tierras que acogen en su seno, las raíces de las vides de la ira, cosechando el amargo fruto de su obligada soledad, embriagándose con sus caldos fermentados durante años en las barricas de su tristeza.

Mendigo de glorioso pasado, de vahído presente y futuro incierto, que en los aledaños de las candelas de su inherente mirada, perdiéndose en el lecho de los ateos destinos de su memoria, arrastra su injusta miseria, persiguiendo la huella de su pasado, buscando en el inasible reverso del espejo, la cara oculta de su reflejo.

Mendigo vagabundo, sin patria ni bandera, sin familia ni hogar, sin trabajo ni amigos, sin futuro ni esperanzas, sin nada que esperar de la vida… Solo es un marginado social más, que solitario vaga por las calles de la ciudad, mendigando limosnas entre la multitud, que con irascible soberbia, le mira recelosa, murmurando mientras se apartan a su paso, temerosos de que les robe, criminalizándole por ser indigente, sin pensar que algún día ellos pueden también estar en su misma situación.

Los Mendigos son personas que viven al margen, vencidos, durmiendo en portales y estaciones, existen en toda clase de sociedades. Ahora bien, la nuestra pasó de ser la que más iba a preocuparse por los humildes a mirar a otra parte y fingir que no están ahí; dicho de otro modo, parece que nuestros menesterosos no le importan a nadie. Para cierto discurso, es como si su lastimoso estado fuese exclusivamente culpa de ellos. Y eso es inaceptable porque si el individuo puede darse el lujo de ser mezquino, el Estado no. ¿Para quién queda el bien común si de él se excluye a los incómodos?.

En una ocasión presencié cómo los vecinos de un elegante edificio llamaban a la policía para que se llevara a un desventurado que llevaba días durmiendo a la entrada del sótano cerca al deposito de la basura. A ninguno se le ocurrió ayudarle; a todos les molestaba. 

De mi infancia recuerdo la crueldad con que la gente se burlaba de los locos que deambulaban sin rumbo fijo, hablando para sí, sucios y perdidos. Frente a mi escuela solía pasar una mujer negra de cierta edad o eso me parecía entonces, tal vez no rebasara la treintena; los niños se arracimaban para gritarle y enfurecerla. También, un loco joven que pasaba cantando y conduciendo un auto imaginario. La gente se burla igual, se creen mejor.

Piden dinero, soportan ferocidad e indiferencia, beben y rebuscan en la basura; los más emprendedores venden latas. ¿Son estos técnicamente mendigos o no?, ¿Lo son las mujeres que corren con un niño en brazos hacia el grupo de turistas?, ¿Lo son los ancianos que venden maní?. En ciertos casos resulta difícil saberlo; con todo y lo dramática que resulta su existencia cotidiana, lo peor no son los pordioseros, sino cuán indistinguibles de ellos nos vamos haciendo los ciudadanos corrientes.

Entre un vecino de cualquier cuadra y un pobre diablo que duerme en la calle hay una línea cada vez más fina y desdibujada. La gente no da limosnas sólo porque su corazón se haya endurecido, sino porque lo que lo separa del indigente es apenas que uno de los dos está tumbado y el otro de pie.

La Locura se define como el trastorno patológico de las facultades mentales, o como la falta de prudencia y sensatez en los actos, o la acción irreflexiva y destinada que implica imprudencia.

En este concepto de locura, cabe mencionar algunos personajes históricos del mundo como:

"CALIGULA", quien se consideraba divino y como costaba mucho la alimentación de las fieras destinadas a los espectáculos, los alimentaban con la carne de los condenados a muerte, arrojándoselos vivos para ser devorados. Un día un romano que fue expuesto a las fieras, grito que era inocente, entonces Calígula le hizo sacar de la arena, le corto la lengua y volvió a mandarle al suplicio.

"JUANA LA LOCA", como mejor conocían a La reina de Castilla, Juana, quien fue obligada a casarse a la edad de dieciséis años con Felipe "el hermoso", quien frecuentaba diversas féminas de su época y ello desencadeno la fiebre de la locura de Juana, surgiendo el terrible sentir de los celos rabiosos y fundados, pues Felipito se encargaba notoriamente de llevar una vida licenciosa y sin pudor alguno. Un claro brote psicótico, con estados de melancolía, llanto, noches sin dormir, ya con la muerte de Felipe, Juana se niega a aceptarlo, hasta el punto de mantener el cuerpo del "hermoso", insepulto, mientras vaga junto al mismo con una comitiva por los campos de Castilla.

"MARIA AMALIA CARLOTA", al ver a Napoleón retiro al ejercito francés del territorio Mexicano, viaja a Francia para pedir apoyo a su imperio de arena desmoronada y en ese periplo, es aprendido y fusilado. Sus últimos días se le vio caminando por su mansión acompañada por sus damas de cuidado y ya entrado el siglo XX fallece, repitiendo: "pobre Carlota, pobre Carlota y pensar que no conocía la seta teyhuinti".

"FEDERICK NIETZSCHE" de carácter solitario, con sífilis, sufre la soledad hasta que la enfermedad se desato el día que abrazado a un caballo no paró de llorar y desde ese instante no volvió a recobrar el juicio nunca más. La extraña sensación de ver hacia el otro lado y no poder regresar cuando uno quiere.  El padre de NIETZSCHE, había muerto loco, se le diagnostico "reblandecimiento cerebral", extraña forma de llamarle a algo que viene de otro mundo y que no sabemos explicar. Después de todo, los males del cerebro son difíciles de conocer.

"VICENT VAN GOGH", uno de los grandes maestros de la pintura y genio loco. Gauguin pintaba un retrato de Vicent y este al contemplarlo, dice: "Soy Yo, desde luego, pero Yo loco".

"ADOLFO HITLER" tenía una tremenda capacidad oratoria (viene de orate). El supo expresarle a la gente lo que deseaban oír y así obtuvo el poder de Alemania hasta llevarla a una guerra gigante y sin moral. Sus delirios de grandeza, su prepotencia le llevaron a iniciar la guerra, síntomas inequívocos de un esquizofrénico, psicótico asesino.

Los locos de alguna manera, poseen esa capacidad del verbo, que puede resultar creador o destructivo, con facilidad para la palabra, amén de su velocidad en la salida de su voz. Por algo después del silencio vino la voz y se hizo así mismo.

En el campo médico y psicológico, el término "Demencia" se refiere al deterioro progresivo e irreversible de las facultades mentales que causa trastornos de conducta. Así, en cualquier parte del mundo, en cualquier ciudad, en cualquier pueblo, existen mendigos, vagabundos, pordioseros, locos y dementes.

La tercera hoja periodística que existió en La Virginia, con el nombre de AVANCE, inicia labores el 15 de Octubre de 1944, es decir diez (10) años después de "Ecos de La Virginia" y comenzó bajo la dirección de don Carlos Angel Llano y la administración de don Isaac Rodríguez. Sus creadores lo iniciaron bajo la acción del esfuerzo con las palabras célebres: 

"Una voluntad enérgica es el alma 
de todos los grandes caracteres; 
donde ella se encuentra hay vida, donde ella no existe, 
únicamente hay debilidad, impotencia y desaliento".

En los números 31 y 32 de 1945, "AVANCE", menciona la comisión integrada por los señores Carlos Gómez Jurado, Luis A. Pinzón y Abel Botero Montoya, Inspectores de Sanidad, comisión que aplico por primera vez el D.D.T. para combatir el paludismo. También hace referencia sobre la mendicidad que en un número desbordante, pululaba en la población y la Inspección toma medidas.

Yo los observo, casi desde que tengo memoria, sobretodo, los de mi pueblo, porque todos los conocemos y sabemos de sus orígenes, tales como:

Emilio Fó
"EMILIO FO", paisa antioqueño, lucia espesa y abundante barba negra, vestido muy majo de sombrero, saco y corbata, gran mochila de cabuya en un lado y carriel antioqueño del otro, asiduo fumador de tabaco en pipa y portador de vistosos anillos en sus manos que sujetaban el bastón que le ayudaba a recorrer diariamente las calles del pueblo para contar los sucesos y decesos de las personas o las ocurrencias que había visto o le habían comentado en el parque, puerta a puerta; como vocero de las grandes noticias diarias. Asistía a todas las misas que se realizaban en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen y no se perdía ninguna de las misas del día, sin importar la hora.

En el carriel de un arriero antioqueño, según reza la tradición popular, debe haber los objetos necesarios para desvararse en el camino, algunos dicen cincuenta (50) otros ciento uno (51), pero realmente es todo cuanto le quepa y le sirva al arriero. 

Esta lista detalla algunos de los objetos portados en un carriel:

Dinero que les confiaban los comerciantes de las poblaciones, para ser entregados a los mayoristas de las capitales, en pago de grandes remesas de mercancías. Un arriero que llevara doscientas mulas cargadas, llevaría fácilmente mercancías por valor de tres millones de pesos, como mínimo.

Una barbera y brocha para la afeitada.. Los arrieros, después de dos, tres, o diez días de penoso viaje, acostumbraban detenerse en alguna quebrada a la orilla del camino para asearse, peinarse y afeitarse, dado que no era bien visto presentarse desaseado ante los comerciantes de la plaza.

Una peinilla y un espejito con tapa. La tapa era para proteger el espejo, que sin ella se quebraba rápidamente en las bregas del camino.

Un farolito, usualmente de tela, plegable, para alumbrar el camino cuando los cogía la noche, y para alumbrar dentro de la tolda.

Una vela de sebo y un guarda-vela, para mantener iluminado el farolito y para que la vela no se quebrara y se aplastara dentro del carriel ensuciando todo lo que iba en su interior, el arriero se hacía a su guarda-vela, que era un estuche pequeño de lata, como una especie de estilógrafo grande, donde guardaba la vela de sebo.

Un par de dados, para su entretención.

La baraja española, para jugar tute mientras estaban los frisoles o mientras venía el sueño.

Cartas, para la correspondencia con su pareja (usualmente).

Un mechón de pelo de la novia, que estaba atado con una cinta rosa, y perfumada para recordarla. Tanto la carta de amor como el mechón de pelo, iban, naturalmente, ocultos en el bolsillo llamado "la secreta".

Leche de Sandio, que era envuelta en un pedacito de capacho de maíz; porque había que mantenerla para curar el polvillo en los cascos de las bestias, y para las inflamaciones y para tapar gusanos en los "güeisis".

Una pitica, por lo general era cáñamo, que se guardaba enrollada, por si acaso una carga se rompía en el camino.

Un pedacito de cabuya, la cual tenía el mismo uso del cáñamo.

Una aguja di' arria, que no siempre iba dentro del carriel, ya que muchos la pegaban en la copa del sombrero y aún la utilizaban para sujetar el ala del sombrero, contra la copa, al estilo mosquetero.

Agujas e hilo para coser, cualquier deterioro en sus ropas.

Aguja capotera, para costuras mas gruesas y resistentes.

Yesquero y fósforos, para iniciar el fuego de las lámparas.

Clavos de errar y herramienta para clavar.

Un pedazo de sebo, para varios usos.

Una navaja capadora ó pico' e loro, la cual servía desde para cortar callos y sacar niguas, hasta para pelar alguna fruta o hacerle alguna intervención quirúrgica a algún compañero o a algún animal.

Uno o dos amuletos. Eran los más comunes: La uña de la Gran Bestia. La Cola del gurre, buen agüero y la cual, calentándola en una vela, servía para quitar el dolor de oído o para quemarlo.

El Colmillo del Morrocoy, llamado así, generalmente a cualquier desecho animal imposible de identificar. El Colmillo del Tigre (jaguar o tigrillo) y, a veces, una pepita cualquiera que creían ellos, era la contra de una culebra, que según los arrieros, había dejado en la orillita de la quebrada para irse a beber agua.

El Ojo de Venado, era una cierta semilla muy dura que, según creencias, tenía la cualidad de defender a quien la cargase, del mal de asiento o "Almorrana".

Tabaco para fumar durante largos trayectos del viaje.

Chamiza del fogón ó la vela del farol, para encender los tabacos.

Recado de sacar candela. Una piedra de castilla, un "deslabón" y yesca.

La estampita de la Virgen del Carmen, o un "Cristico" (pequeño Crucifijo).

La estampita de San Marcos de León: para amansar.

La estampita de San Judas Tadeo patrón de las causas perdidas y San Expedito patrón de las causas imposibles y urgentes.

Una libreta de apuntes y un lápiz, para llevar el registro de todos los acontecimientos.

Un pito de cacho, para hacer señales a los compañeros.

Yango
"YANGO", sociable y amigo de las charlas y enseñanzas de la vida cotidiana con grupos de estudiantes, era llamado así por su parecido físico con el actor de cine americano Charles Bronson, y quien en las mañanas muy temprano, en su estado psíquico normal, sentado en el parque de los fundadores, ayudaba a resolver grandes y complicados problemas de trigonometría y algebra que nos habían puesto de tarea en el colegio, ya que el tenia preparación académica sobre el tema desde su natal Manizales (Caldas), pero era consumidor de estupefacientes, lo que le producía condiciones atléticas admirables, porque trotaba hasta caer rendido del cansancio.

"JULIO EL CIEGO" procedente de Cartago (Valle), con su bastón para orientar el rumbo indicado y evitar caer en algún hueco o tropezar con algún obstáculo en su camino, cargaba consigo un costal lleno de cosas recogidas de la calle, tenia además de la limitación física visual, un grotesco acerbo gramatical para referirse a cualquier cosa o persona que estuviese a su alrededor y criticara su irreverente actuar, ya que para Julio, era natural, hacer uso de cualquier espacio o lugar público, para hacer sus necesidades fisiológicas. Acompañado de una vieja armónica musical, interpretaba algunas melodías que hacían vibrar su espíritu con alegría y motivación para darle rienda suelta a su imaginación.
Buscando novia
"BUSCANDO NOVIA", romántico personaje que expresa el sentimiento de afecto y cariño para las mujeres de forma respetuosa y a la usanza de nuestros antepasados, recitando poemas y prosas de amor y desamor para todas las mujeres que se encuentra y las considera un amor a primera vista.

"PEDRITO BOLLEYO", un adorable anciano que hacia mandados y cuando algunas personas hacían burlas con él, rompía en ira y provocaba pánico.

"MARTIN GALLO", quien perseguía a todo aquel que le hubiera gritado su apodo, ya que esto le enfurecia y desalojaba el parque principal a punta de cauchera.
Choco
"CHOCO", era el apodo que le daban a este mendigo, quien después de una jornada diaria, contaba el dinero que había recogido y fue encontrado muerto bajo uno de los grandes árboles de la hacienda balsillas.

"CORRIENDITO", hacía mandados todo el día. Era una persona bajita de estatura pero presto a salir raudo y veloz con su líchigo hasta la tienda o plaza de mercado y regresar cargado con todos los pedidos, colgado de la cabeza, para recibir su correspondiente propina. Entre otros comentarios, se decía que el tenia varias propiedades, que fue vendiendo poco a poco.

Había un señor de tez morena, de pocas palabras en su expresión verbal, de rostro duro y contextura delgada, con un gran machete colgado al cinto, que recorría toda la extensión territorial del pueblo, anunciando la venta de sus productos de hierbas naturales y limones, las cuales tenían efectos curativos para algunas enfermedades, y que eran cultivadas en sus terrenos, con un característico grito de: "LIMON PAL' PICO" en tono muy lírico, fuerte y alto, el cual se escuchaba desde adentro de las casas. Representó creo Yo, si mal no recuerdo, al primer vendedor ambulante por las calles de nuestro pueblo.

Muchos son pordioseros y me imagino que esta palabra pordiosero viene de lo que, en otro tiempo, al pedir dirían: una limosna, por Dios. Y, de este por Dios saldría la palabra pordiosero, aunque, bien mirado, casi ningún mendigo es peligroso. Más bien estos desvalidos dan una mala imagen de la población donde están.

Yo creo, sin embargo, que de pordioseros lo somos o lo deberíamos ser todos. A ver si me explico: todos somos humanos. Algunos pordioseros son ricos, llenos de salud, hasta incluso tienen tiempo de pasear, divertirse; tienen tiempo de ocio. Pero a la vez, sabemos que todos somos limitados: tenemos necesidad de los demás, de compañía, de amistad.

Creo que deberíamos aprender a pordiosear por la vida. Nosotros no lo podemos hacer todo y necesitamos de la ayuda de los demás. No es indigno pedir y tampoco es ofensivo que te pidan. Tan solo es humano. Te pueden pedir de lo económico, porque pocos van tan escasos de recursos que no puedan ayudar con lo que les sobra.

Hay personas que te piden un poco de tu tiempo, que les escuches, que les hables, que les visites. Cuánto nos necesitamos mutuamente los humanos y cuántos te piden tu compañía o amistad.

Tenemos un mendigo muy conocido de todos nosotros: El Sagrado Corazón de Jesús. Él es un mendigo de amor. Nos pide que le amemos.


¿Quién de nosotros negará alguna cantidad de dinero, un poco de tiempo, unas cuantas palabras, un poco de compañía a quien nos lo pida?.




"Entre tinto y tinto tomo nota
sobre tanto que escucho y
dejo que mi imaginación reconstruya
la historia de mi pueblo"

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