martes, 9 de diciembre de 2014

CHEB KHALED

Nació el 29 de Febrero de 1960, en Sidi-El-Houari, un arrabal en Orán, llamado Hadj Brahim Khaled. De pequeño, ese hijo de agente de policía se apasionó por la música proclamando su admiración por Elvis Presley y Johnny Hallyday, tambien por la música Egipcia de Um Kalthoum o el reggae de Bob Marley.
Cheb Khaled aprendió el canto, el acordeón y empezó según la tradición, tocando en las ceremonias de circuncisión y las bodas. Gracias a él, la Música Rai conoció muchos cambios con la integración de instrumentos occidentales como la guitarra, contrabajo, el sintetizador y el saxofón. Después de un éxito fenomenal, emigró en Francia donde pudo imponer su música.

A los 16 años, Cheb Khaled deja el colegio y graba su primer disco Trig il lici, (El camino del liceo). Es uno de los primeros en grabar casetes y cantar en cabaretes de la costa, convirtiéndose en una estrella en Argelia sin haber sido radiodifundido, el Rai canta sobre mujeres y alcohol y esto estaba prohibido en la antena.

A finales de los años 70, los jóvenes músicos Argelinos, influenciados por ritmos occidentales y egipcios, toman el sobrenombre de Cheb (el joven jalid) y adoptan el rai para crear una especie de canción protesta, más social que política, contra la dictadura militar en su país, con letras que exaltaban la pasión de los sentimientos, y que les convirtieron en el objetivo de la ira y de la violencia integrista religiosa.

Khaled adoptó el apelativo cheb, chaval, por su juventud y también para señalar que estaba contra la vieja generación, que su estilo era más moderno y descarado. Y lo era a varios niveles: en el lenguaje musical, donde aceptaba el funk o los ritmos de bailes discotequeros, y en el terreno de los textos, donde de forma explícita se hacía alusión al amor y a la bebida.

Una canción de 1981, "Hada Raykoum" (Eso es lo que tú deseas), que no era suya sino de K. Feddal, puso sobre aviso a los guardianes de la moral islámica: el ritmo era tremendamente sensual, y la letra decía: “Hey madre, su hija me desea”. El repertorio de Cheb Khaled siempre incluyó canciones que mostraran abiertamente los sentimientos, algo difícil de encajar por los islamitas intolerantes.

Es un gran cultor de Rai, música de Argelia, que significa algo así como opinión, es decir se trata de una música muy rítmica que expresa sentires y que por expresar formas del pensamiento fue muy cuestionada por la oficialidad Argelina. Khaled fue perseguido por cultivarla y además vivió la muerte de músicos por ese motivo, lo que lo obligó a salir de Argelia, país al que ahora retorna de vez en cuando para alimentar su espíritu y cantar. Fuera de Argelia trabajó mucho en la fusión del Rai con instrumentos y ritmos occidentales, para luego dejar de lado eso y volver a sus sonoridades originales, acústicas.

El nombre de Khaled va intrínsecamente ligado al de la música rai después de casi 30 años de carrera, dándola a conocer internacionalmente gracias a grandes éxitos como Didi, su primer gran hit, o Aicha, versionadas ambas por varios artistas de géneros bien diversos.

El rai nace de las poesías cantadas con las que el cheikh (maestro), poeta de tradición melhoun, impartía sus conocimientos, y que con el tiempo derivaron en canciones populares cantadas sobre todo por las mujeres en el golfo de Orán.

En 1985, el Rai salió de la clandestinidad gracias a una liberalización del régimen que quería recuperar el Rai y organizó el primer festival de Rai en Orán. Es el primer concierto en público de Cheb Khaled. Su figura fue elevada a una categoría casi divina, por lo que los problemas le empezaron a llegar rápidamente.

Las cassettes, a menudo caseras, grabadas con sintetizadores y cajas de ritmos, convierten el raï en la música preferida de la juventud Argelina en los años 80, pero el asesinato de algunos cantantes, especialmente el de Cheb Hasni, uno de los padres del nuevo rai, a manos de un activista religioso el año 1994 en Orán, supuso un punto de inflexión que llevó a muchos artistas a exiliarse en Francia, como Khaled Hadj Ibrahim, que se instalaba en París en 1986.

Hasta entonces su repertorio se había movido entre temas propios ("Manemchich maak", "Shab el Baroud" o "Besslama"), otros de K. Feddal ("Raha M’rida" o "Hana hana male hbiti madjatch") e incluso otros tradicionales como "Moule el Kouchi". 
Con El Harba wine (ver vídeo), de Mohamed Angar e Idir, editada en julio de 1988, tuvo muchos problemas. La canción relata la necesidad de protagonismo de la juventud en un país sin libertad. Se reclama en ella la democratización y la búsqueda de soluciones dentro del propio territorio sin tener que emigrar. Tres meses después de editarse la canción estalló la revuelta social llamada "del pan".
La canción fue adoptada como himno de la misma. El ejército mató a quinientos manifestantes y Khaled fue uno más de los que tuvieron que emigrar burlando la represión.

Se instaló en París y contactó enseguida con el teclista Safy Boutella. Los nuevos aires democráticos del viejo continente y las ideas vanguardistas de Boutella motivaron a Khaled, todavía Cheb, para hacer Kutché, una obra muy radical, arriesgada e innovadora. Un tema en concreto trascendió al público masivo: "Le Camel", y se convirtió en la favorita de los nuevos amantes del rai electrónico.

En mayo de 1988 editó su primer disco en directo Hafla, donde repasaba catorce de sus grandes éxitos. Su gira del verano de ese año fue una de las mas triunfales.

En 1992, Khaled editó Khaled, una obra maestra de la fusión étnica en la que contó con dos productores: Don Was para las sesiones grabadas en Los Angeles y Michael Brook para las de Bruselas. En el disco destacaron varias canciones, entre ellas "Didi" y "Mauvais sang". El año siguiente se editó N’ssi N’ssi, de nuevo con producción doble: Don Was y Philippe Eidel. El disco fue aclamado como el mejor del año por diversos medios especializados. Incluía un par de canciones pertenecientes a la película 1,2,3, soleil de Bertrand Blier, y una canción, Servi servi (ver vídeo) cantaba al dolor de la pena de amor y a la necesidad de calmarla con el alcohol. Los versos fueron suficientes para que el FIS le sentenciara a muerte y el artista tuviera que dormir en un sitio diferente cada noche. Su creatividad, lejos de verse afectada por los acontecimientos, fue en aumento. Actuó en varios festivales WOMAD, incluyendo el de Granada, donde tuvo que salir apresuradamente del escenario tras una seria amenaza.

Cheb Khaled se convirtió rápidamente en una estrella en su país, a pesar de que sus canciones, que hablaban de mujeres y alcohol, fueron censuradas en las radios nacionales. Pero fue el éxito del tema Didi (ver vídeo),  producida en Los Ángeles por Don Was, el que le dio a conocer internacionalmente, especialmente en Francia, y el que llevó a hablar del rai por primera vez fuera de Argelia.

La colaboración con Was, y las posteriores con Philippe Eidel y Jean-Jacques Goldman, supone el inicio de la fusión de la música rai con ritmos occidentales como el rock, funk, pop, reggae, la música francesa y española, o el jazz con el que había experimentado en su primer trabajo europeo Kutché, junto al teclista Safy Boutella.

Esta fusión musical desconocida hasta entonces, sigue evolucionando en su tercer trabajo N’ssi N’ssi, usado como banda sonora de la película de Bertrand Blier “Un, deux, trois, soleil”, y culmina con uno de las grandes iconos de la World Music; Sahra, publicado en 1996 junto a Jean-Jacques Goldman (ver nuestra página de sugerencias), que logra múltiples premios y un unánime reconocimiento internacional, además de un gran éxito comercial con su tema estandarte: Aicha (ver vídeo).

Con Liberté, Khaled completa el regreso hacia un rai más puro iniciado en su anterior trabajo Ya-Rayi. Entre ambos, se publicó en 2007 un recopilatorio con sus grandes éxitos que supone una gran oportunidad para acercarse a la ecléctica carrera del mejor artista árabe de la música contemporánea y cuenta con 16 nuevos temas con los que iniciará en abril una gira mundial.

En 1996 se publicó Sahara, juego de palabras entre el nombre del desierto y el de su hija recién nacida. Los críticos europeos de la World Music Charts Europe lo consideraron el mejor disco del año. Se le nominó para el Grammy de World Music y fue uno de sus discos más vendidos. Tambien en 1996, cantó en duo con Mylène Farmer La Muñeca que hace no (La Poupée qui fait non). A ello contribuyó decisivamente la canción "Aisha", compuesta por el francés Jean Jacques Goldman, de religión judía, a quien el Khaled (musulmán) pidió una canción de amor que mostrara el ejemplo de tolerancia que podían dar ambos participando en un proyecto común. "Aisha" se convirtió en la canción más radiada de Francia en 1997, y de ella se han hecho numerosas versiones.

Khaled protagoniza otro momento histórico al participar en 1999 en el mayor concierto de música Árabe, junto a Rachid Taha y Faudel, que susbstituye en el cartel a un Cheb Mami a quien las diferencias entre discográficas impiden acudir. Siguiendo el modelo de los conciertos de los Tres Tenores, el espectáculo 1, 2, 3, soleils, editado en CD (ver nuestra página de sugerencias) y sólo en Francia en DVD, le consolidó como el rey del raï (ver vídeo).

Tras el directo Hafla (1998), publica en 1999 el festivo Kenza, completando el homenaje a sus hijas (Sahra y Kenza), en el que ensalza la figura de la mujer en un canto por la comunión de las culturas, con dos grandes duetos con la británico-paquistaní Amar y la israelí Noa, con la que interpreta una versión en árabe, hebreo e inglés de la canción Imagine de John Lenon.

Khaled participó en el disco Kon-fusion de Ketama cantando en árabe el tema "El oasis de los dioses". A su vez, invitó al grupo a actuar con él en su multitudinaria presentación del Zenith parisino en el otoño de 1997, y meses después, en abril de 1998, volvieron a actuar juntos en la Gala de los Premios de la Música en Madrid.