domingo, 23 de noviembre de 2014

SOLO LE PIDO A DIOS

(Mercedes Sosa)

Sólo le pido a Dios
Que el dolor no me sea indiferente
Que la reseca muerte no me encuentre
Vacía y sola sin haber hecho lo suficiente

Sólo le pido a Dios
Que lo injusto no me sea indiferente
Que no me abofeteen la otra mejilla
Después que una garra me arañó esta suerte

Sólo le pido a Dios
Que la guerra no me sea indiferente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente

Sólo le pido a Dios
Que el engaño no me sea indiferente
Si un traidor puede más que unos cuantos
Que esos cuantos no lo olviden fácilmente

Sólo le pido a Dios
Que el futuro no me sea indiferente
Desahuciado está el que tiene que marchar
A vivir una cultura diferente

Sólo le pido a Dios
Que la guerra no me sea indiferente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente

Sólo le pido a Dios, es una canción del cantautor argentino León Gieco. Fue publicada en 1978 como parte del disco LP IV y se convirtió en una de las canciones más famosas de este cantante, llegando a ser considerada como un himno mundial de la paz por ser interpretada por diversos artistas alrededor del mundo.

La historia cuenta que Gieco compuso esta canción en su natal Cañada Rosquín, y luego de terminarla se la enseñó a su padre. El padre de Gieco quedó impactado con esta canción que nacía del temor de su hijo por el conflicto bélico que estaban a punto de iniciar ese año Chile y Argentina por tratados y líneas fronterizas de tres islas en el Canal Beagle que solo hicieron dividir y debilitar. Por ese entonces ambos países estaban en el poder de Generales en jefe, ya que en Argentina estaba Jorge Rafael Videla y al otro lado de la cordillera de Los Andes, se encontraba Augusto Pinochet, así que sus mentes e ideales eran jugar a la guerra.

Por ello, inspirado en la canción: A Hard Rain's A-Gonna Fall, de su ídolo Bob Dylan, León Gieco escribe estos temerosos versos en una canción que no fue de su real gusto en un principio y la dejó guardada en una carpeta porque la encontró aburrida y monótona.

León Gieco ya tenía elegido el "tracklist" de su cuarto disco, el cual se disponía a grabar en los meses de invierno de 1978. Una de esas noches, mientras el músico grababa y arreglaba su disco en el estudio de grabación apareció Dino Saluzzi, que era un conocido bandoneonista que había participado en una canción de ese disco llamada: Cachito Campeón de Corrientes. Debido a una confusión con un familiar de Saluzzi, el bandoneonista había entendido que Gieco lo quería de vuelta en el estudio para grabar alguna canción, lo cual era falso porque Gieco ya tenía listo el disco. Luego de que el músico le contara lo sucedido al bandoneonista salteño, este le pidió a Gieco alguna canción para poder grabar y así sacar sus ganas de tocar porque el viaje a Buenos Aires "por las puras" lo tenía algo enfurecido.

Para ello, León buscó esa vieja canción que había desechado por aburrida y monótona que llevaba como título: Solo le Pido a Dios y se la interpretó a Saluzzi para que improvisara algo mientras le productor Amílcar Gilabert apretaba "play" para grabar esa toma y ver que podían hacer.

La interpretación salió casi perfecta, tanto que Gieco quedó impactado con la fuerza que había tomado la canción. Luego de eso, el músico y el bandoneonista interpretaron por segunda vez la canción con algunos cambios en la tonalidad y el resultado fue un poco mejor que la anterior toma. Pero Gieco decidió conservar la magia de la primera improvisación y decidió colocar esa en el disco. Para darle más fuerza a su decisión justo en esos momentos que escuchaba el tema en el estudio apareció Charly García (prócer del rock argentino y latino) quien quedó impactado con esa canción y le dijo a León Gieco algo como "Che, está re buena esta canción, déjala así no más..." y así nacía la canción llamada Solo le Pido a Dios.

Al lanzar el disco, la canción no tuvo mucha promoción en las radios ni su mensaje tuvo mucha repercusión entre la gente. Pero en 1982, cuando la Guerra de las Malvinas dejaba al pueblo argentino herido y con mucho miedo a ser partícipes de lo peor, la canción empezó a sonar como un himno a la paz, un discurso musical ideado justamente para ese episodio bélico que nunca más debe ocurrir en Sudámerica ni en el mundo.

Gieco diría en una entrevista años más tarde que la canción pasó de ser una melodía monótona a ser un Himno nacional.

"Con el paso del tiempo, el sencillo huayno dio la vuelta al mundo y hoy es una de las canciones latinoamericanas más versionadas, no solo en español. Y en algunos casos fue súper-hit de ventas, como cuando la interpretó Ana Belén en España, a mitad de los 80".


"Solo le Pido a Dios" es una de las piezas claves en la carrera de León Gieco y para la música latinoamericana, ya que fue un himno contra las "inútiles" guerras, las dictaduras imperantes en esa época y hasta el día de hoy se sigue escuchando fuerte cada vez que hay problemas sociales o limítrofes entre países de todo el mundo...